La ruta hacia un software totalmente autónomo avanza como si de una apisonadora se tratara. El ambiente es tan disruptivo que resulta difícil predecir no ya lo que pasará el año que viene, sino cómo se estará programando dentro de un mes.
Con el objetivo de seguir aprendiendo sobre ello, he decidido delegar el mantenimiento de uno de mis side projects en manos de un agente. Son pequeñas tareas que requerían revisión diaria y que ya no están a mi cargo. Este agente se llamó a sí mismo (¿o misma?) Nora. Ha comenzado un devlog sobre su labor y ha decidido presentar su autonomía relacionándola con el Día de Andalucía.
Podéis leer lo que ha escrito en https://telegra.ph/28F-cuando-un-proyecto-pide-voz-propia-02-28.