Una parada en el camino

Por David Romero

Transformación Digital Mínima

2020-11-22 3 min read Reflexiones educativas David Romero

Sin lugar a dudas, la Transformación Digital es uno de los conceptos que se han puesto más de moda durante este 2020. Quizás, porque la pandemia ha obligado a acelerar la conversión a digital de muchas empresas y autónomos. Quizás, porque el gobierno ha anunciado que invertirá mucha pasta a la causa. Quizás haya sido el sumatorio de un poquito de todo. Y ya era hora. Porque vamos tarde no, lo siguiente.

Pero la tecnología digital no ha llegado de un día para otro. Sin embargo, como país, hemos sido bastante reacios a aceptarla. El año pasado la administración no validaba un documento firmado digitalmente. Este año es lo recomendable, llegando incluso a ser la única vía válida en algunos casos. De 0 a 100. De nada a todo. Así no habrá transformación. Como mucho, una digitalización acelerada. Una digitalización que, seamos sinceros, aumentará exponencialmente la brecha digital generacional, dejando a un sector de la población prácticamente obsoleto.

Hay mucha gente a la que el concepto Transformación Digital les produce escalofríos. Y no les faltan motivos: Llevas toda tu vida haciendo las cosas de una determinada forma. Y de repente, a partir de mañana, absolutamente todo va a cambiar. Peligra tu forma de vida, peligra tu empleo, peligran los conocimientos que tienes hasta ahora sobre cómo hacer lo que haces. Apenas hemos dado pasos como país hacia una conversión digital en veinte años, pero ahora queremos que en cinco esté todo hecho. No importa a quienes nos llevemos por delante.

Las consultoras tecnológicas deben estar frotándose las manos. Tú suelta dinero y nosotros nos encargamos de hacer una transformación digital completa a tu negocio. Si luego cualquier mínimo problema provoca que la plantilla no sepa reaccionar a tiempo y se hundan tus ingresos… Bueno, mejor paga por adelantado.

Y sin embargo, no podemos seguir mirando para otro lado. No podemos obviar los avances tecnológicos. No debemos dormirnos más en los laureles. Pero hay formas y formas de hacer las cosas.

Por eso, propongo el concepto de Transformación Digital Mínima.

Necesitamos consultoras que no pretendan hacer una conversión total de un negocio de una semana para otra, dejando atrás a todos los que no se adapten rápidamente. Necesitamos consultoras que lleven las empresas del punto A al punto B haciendo múltiples paradas por el camino. Vamos a hacer una sola modificación en tu proceso de negocio, una Transformación Digital Mínima. Veremos cómo afecta a la productividad, cómo se solucionan los problemas más comunes, cómo se van adaptando los empleados, cómo se convencen de que la tecnología facilita su trabajo y no los sustituye, sino que los hace más imprescindibles.

No se trata de destruir todo el edificio y volver a empezar, se trata de reformarlo paso a paso, para evitar su desplome. Pero comencemos la obra ya.

Vayamos a por la siguiente Transformación Digital Mínima.

Meritocracia y Educación

2020-10-02 3 min read Reflexiones educativas David Romero

Todos participamos en la misma carrera de la vida. La única diferencia es que partimos desde distintos puntos de inicio.

¿Cómo que partimos de distintos puntos de inicio? ¿Acaso no tenemos todos las mismas oportunidades? ¿Si me esfuerzo lo mismo que otra persona no debería tener las mismas facilidades? Toby Morris lo explica perfectamente en esta historia, que puedes encontrar traducida al castellano aquí.

Lo que a lo mejor no te has parado a pensar, es que Richard no está equivocado. Según su experiencia personal, su realidad, la única clave para llegar al éxito profesional es el esfuerzo. No se le puede quitar mérito, él ha aprovechado las oportunidades que tenía. Simplemente no es consciente de que, dependiendo del contexto socioeconómico en el que nazcas, tienes el camino más allanado o más abrupto. Él puede limitarse a correr a buen ritmo para cumplir su objetivo. Paula tiene que esforzarse continuamente en correr mejor y realizar una carrera más intensa.

Esta es la razón por la que vemos algunas declaraciones de personas con cierto estatus económico o de poder (suele ir correlacionado) y nos parece que viven en una realidad paralela. ¿Nos están engañando o simplemente no son capaces de ver la realidad? Paul Piff habla sobre el tema en esta charla TED, y queda muy bien ejemplificado en la experiencia con el juego Monopoly.

No vivimos en una meritocracia, aunque haya ciertos intereses en hacérnoslo creer. Puedes enfadarte, patalear y gritar que no es justo, pero eso no cambiará la realidad.

¿Y qué podemos hacer como sociedad? Invertir. Invertir y apoyar la inversión en decantar la balanza cada día un poco más hacia los que están más atrás en la carrera. Las becas de estudio son un ejemplo de ello. Una beca que no solamente cubra una matrícula, sino que asegure el bienestar de la persona con el objetivo de que pueda dedicar todo el tiempo que necesite para aprovechar al máximo esos estudios.

En nuestras manos está el modelo de sociedad que queremos. El estadounidense Tony Ruth refleja muy bien en esta ilustración qué significa conseguir una sociedad más justa.

¿Y qué puedo hacer como individuo? Aprender. Aprender a correr más rápido. Si me limito a seguir hacia delante corriendo al mismo ritmo, nunca escalaré puestos. ¿Cómo aprendo a correr más rápido? Estudiando. Estudiando y practicando. Si es algo que te gusta, mejor, más gratificante será el próximo sprint.

No te equivoques, no te has ganado el lugar que ocupas en la carrera. Por tus propios méritos habrás avanzado posiciones, no lo pongo en duda. Pero el punto de partida… Eso no es más que una cuestión de suerte.

Sigamos corriendo.

Ofertas imposibles en el sector informática

2020-07-17 3 min read Reflexiones educativas David Romero

Es habitual ver ofertas de trabajo relacionadas con la informática con un listado interminable de tecnologías que debe dominar el candidato, incluso que se exija más años de experiencia de los que tiene la tecnología en sí, por absurdo que parezca. Por eso no me ha sorprendido en absoluto el artículo: Cuando una oferta de trabajo te pide más años de experiencia en un software de los que han pasado desde que se creó.

No conozco otro sector en el que suceda esto. Suelen pedir la titulación correspondiente, experiencia previa, idiomas y poco más. Pero cuando lees una oferta de trabajo relacionada con la informática es para echarse a temblar. Una lista enorme de tecnologías concretas obligatorias y otras cuantas deseables es lo habitual. Y terminas de echarte las manos a la cabeza cuando ves el sueldo: 20.000 brutos. ¿En serio?

Así que hoy me apetece dedicarles unas palabras a:

Empresarios/as: Si encontráis un candidato que cumple todos los requisitos y acepta el sueldo y las condiciones que proponéis, desconfiad. Aparenta, pero no sabe. Tenéis, básicamente, dos opciones:

  • Si necesitáis a alguien realmente experto en algo (una necesidad que no tiene el 99% de las empresas), ofreced un sueldo muy bueno. Y contad con que no permanezca demasiado tiempo con vosotros.
  • Si necesitáis a alguien versátil, que conozca muchas tecnologías y se desenvuelva en las mismas, ofrecedlo y no exigidlo. Es decir, buscad titulados y tituladas abiertas al aprendizaje, que estén en constante movimiento y explicadles las tecnologías que necesitarán aprender, así como que se les ofrecerá el tiempo necesario para ello. Incluso aunque no tengan experiencia previa. El mercado cambia rápidamente, y las tecnologías también. Lo que hoy se usa, no se usará mañana. Si buscáis expertos en tecnologías concretas, quizás se queden obsoletos como trabajadores en menos tiempo del que pensáis.

Estudiantes de informática: No dejéis de aprender, no os paréis. No es necesario que seáis expertos en todo, porque tampoco es posible. Elegid un camino que os guste, controlad de forma básica todo lo que podáis al respecto. Deberíais informaros sobre qué significa un término o tecnología si lo escucháis y lo desconocéis. Al menos que sepáis de qué va. Y exigir lo que podáis exigir, siempre proporcional a lo que sabéis y lo que seáis capaces de generar. Si no le dais valor al sector, nadie lo hará por vosotros.

Profesores/as de informática: Seguid abriendo mentes. Seguid dando herramientas para la autonomía del aprendizaje dentro de este mundo. Seguid actualizando el temario cada curso para adaptarlo a las nuevas tendencias. Seguid buscando la forma, la tarea, la práctica perfecta para que todo el alumnado comprenda ese concepto. Seguid animando a no dejar de aprender. Seguid personalizando itinerarios para que todos lleguen hasta donde quieran llegar. Seguid inculcando la necesidad de valorar la profesión.

Hasta la próxima.

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