Una parada en el camino

Por David Romero

Es la hora de la transformación digital de los centros

2020-05-31 2 min read Reflexiones educativas David Romero

Hace tiempo que envidio la administración digital de Estonia. Aunque, por muchos motivos, España no pueda compararse, sí es verdad que la tecnología está ahí y está infrautilizada.

Claro que una transformación digital necesita tiempo… Hasta que llega una epidemia. De repente, muchos trámites que requerían acudir a una oficina presencial, ya pueden hacerse desde casa. Los restaurantes tienen un código QR para leer su carta. El médico puede atenderte a través de una llamada telefónica y recetarte lo que necesites. Prácticamente de un día para otro. ¿Ya no es tan complicado de llevar a cabo?

Sea como sea, antes y ahora, hay que pensar en la transformación digital de nuestros centros educativos. Pensar y actuar. Además, a todos los niveles: administrativo, pedagógico y de gestión.

No se trata, en absoluto, de hacer el servicio menos humano. Al contrario, se trata de hacerlo más. Se trata de digitalizar y automatizar todas esas tareas que restan tiempo a las labores más importantes, que son las humanas.

Se trata de que el administrativo no necesite lidiar con papeles físicos (que además es muy poco ecológico), dedique el menor tiempo posible a tareas repetitivas como gestión de admisiones y matriculaciones y tenga disponibilidad para seguir optimizando procesos y dar una atención personalizada excelente a necesidades más concretas y menos comunes.

Se trata de que el profesorado dedique el menor tiempo posible a la elaboración de documentación puramente burocrática que no tenga un impacto positivo en la educación de su alumnado y más elaborando material didáctico de calidad adaptado a su grupo, menos tiempo poniendo calificaciones y más dando una retroalimentación adecuada y menos tiempo en reuniones que son un puro trámite y más coordinándose horizontalmente para llevar a cabo nuevas propuestas educativas.

Se trata de que los equipos directivos puedan hacer una gestión efectiva de sus activos, detectar necesidades más rápidamente con datos objetivos, tener un control exhaustivo de las incidencias y, de lo más importante, desarrollar un modelo de gestión del conocimiento del centro escalable y fácilmente trasladable a futuros miembros del equipo.

El reloj juega en nuestra contra. O aprovechamos la tecnología para aprovechar nuestro tiempo, o nuestro tiempo pasará.

Comienza la cuenta atrás.

En defensa del examen en FP

2020-05-18 3 min read Reflexiones educativas David Romero

Esta es una reflexión personal a raíz de la lectura del artículo de Rafael Delgado Valdivielso: NO MÁS EXÁMENES, POR FAVOR. VIVIMOS EN EL SIGLO XXI. Merece la pena que pares de leerme aquí y lo leas a él.

Pienso que el examen es un instrumento fundamental para el aprendizaje, tal y como tenemos planteado nuestro sistema educativo, por varias razones:

  • Una buena parte del alumnado no dedicaría tiempo al repaso si no supiera que debe enfrentarse a un examen en algún momento.
  • El examen indica qué es lo que debe mejorar la persona que está aprendiendo.
  • Si se da la retroalimentación adecuada en el momento oportuno, no solo sirve para evaluar, sino también para aprender.
  • En cualquier materia, conforme se avanza, se da por sentado que se han entendido los contenidos anteriores. El examen permite detectar un concepto adquirido erróneamente, haciendo posible la comprensión de otros más complejos.

Esto no quiere decir que esté en contra de lo que se explica en el artículo, estoy muy a favor de acabar con el examen entendido de la forma en que ahí se expone, haciendo una transición hacia pruebas que se parezcan a lo que pueden encontrarse en un entorno laboral. Pero para mí, eso también es un examen, no hay que demonizar la palabra.

Se exponen dos propuestas, un nuevo sistema sin exámenes y una alternativa menos radical. Ojalá pudiésemos aplicar ese nuevo sistema, pero ahora mismo me parece utópico. Quizás cambie con el paso del tiempo. El sistema o mi opinión. Por lo que quiero centrarme en pensar de qué forma puedo aplicar yo algo a mi aula mañana.

¿Cuáles son los mayores problemas de un examen (entendido como prueba de competencias, con los recursos que se necesiten, y no como algo puramente memorístico) en mi opinión? La fecha y la corrección posterior. La fecha, por la presión que ejerce y por la costumbre del alumnado de dejarlo todo para último momento. La corrección posterior, por la carga laboral que requiere para que después el estudiante se quede con la calificación numérica, sin aprender de los errores. ¿Mi propuesta en base a lo leído? Eliminar ambas.

¿Y si…

… realizamos pruebas cualquier día sin previo aviso?

… lo hacemos de manera frecuente (semanal como mínimo)?

… decidimos en cada una los criterios que vamos a evaluar y apuntamos en ese momento de forma binaria quién lo consigue y quién no? (Sin perjuicio de poder rectificar un criterio ya valorado anteriormente a una persona que ahora demuestre saber hacer algo que antes no)

…las hacemos individuales o en equipo (dividiendo la tarea para lograr una observación precisa)?

Mi intención es lograr quitar esa presión al alumnado, de jugársela un día y a una hora, retrasando el repaso hasta las horas inmediatamente anteriores (con suerte) y haciendo de lo excepcional lo habitual.

Al final hay que poner una nota, y no es suficiente con un apto o no apto, así que habrá que pensar cómo se calcula. También habrá que pensar qué hacemos para apoyar los planes de recuperación. Y, en estos tiempos que corren, qué pasaría si lo tuviésemos que hacer a distancia.

¿Debatimos? ¿Tienes una propuesta? Escríbeme.

Vamos hablando.

Girando alrededor del aprendizaje: una programación didáctica en espiral

2020-05-16 3 min read Reflexiones educativas David Romero

Llevo tiempo dándole vueltas a cómo mejorar la eficacia del aprendizaje en mis clases. Últimamente he leído bastante acerca de estrategias apoyadas en la investigación de la psicología cognitiva, como el aprendizaje espaciado o los beneficios de la evaluación formativa. Pienso que, si quiero obtener resultados, no basta con tenerlas presentes en una actividad, sino que deben estar integradas en la materia que imparto. Tienen que quedar reflejadas, de entrada, en la programación didáctica.

Hasta ahora, he estructurado cada unidad didáctica con el objetivo de trabajar uno o dos resultados de aprendizaje en la misma. Pienso que es lo más cómodo para el alumnado, ya que van superando uno a uno los bloques de contenidos. Siempre termino integrándolos en algunas prácticas o proyectos, y suelo acabar comprobando que no recuerdan tan bien como me gustaría todo lo que deberían acerca de los resultados anteriormente superados.

Imparto clases la mayor parte del tiempo en un Ciclo Formativo de Grado Medio , observando que la estrategia del alumnado suele estar más enfocada en aprobar que en aprender. Esto choca frontalmente con la realidad, ya que aprobar no sirve de nada cuando al finalizar el curso deberían ser capaces de desempeñar con éxito un puesto laboral.

Necesito, por lo tanto, una programación que tenga las siguientes características:

  • Se trabaje cada resultado de aprendizaje el suficiente tiempo como para hacer una evaluación formativa de calidad.
  • Se repitan contenidos en las sucesivas evaluaciones lo bastante como para aplicar el repaso espaciado.
  • Se pongan a prueba los conocimientos en distintos ámbitos para producir un aprendizaje significativo y aumentar la probabilidad de transferencia a un entorno real.

Voy a optar por comenzar a preparar una programación didáctica en espiral. Esto significa que, en lugar de trabajar los resultados de aprendizaje de forma aislada en bloques, voy a perseguirlos todos desde el principio, partiendo de la base de cada uno y subiendo escalones hacia una comprensión cada vez más compleja y holística.

Creo que el módulo Servicios en Red de 2ºSMR es el que más fácilmente se puede adaptar a este tipo de programación, por lo que será mi punto de partida en este cambio de paradigma.

¿Me acompañas?

¿Quieres saber más sobre el repaso espaciado? En esta web se explica de una forma espectacular: Cómo recordar todo casi para siempre

¿No conoces la evaluación formativa? Este vídeo lo explica sin explicarlo: Austin y su mariposa

¿Tienes experiencia con este tipo de programaciones y enfoques? Escríbeme.

PD: La nomenclatura utilizada en esta entrada corresponde a Formación Profesional, pero lo que cuento puede ser aplicado al resto de las etapas.